Centro Ambulatorio de Rehabilitación en Adicciones  Terapia Individual y Grupal  Atención de profesionales  Talleres Asociación Civil Regreso a Casa San Luis Capital Cel.: 2664323950 Tel.: 4441473 E-mail: regresoacasa07@gmail.com www.regresocasa@blogspot.com facebook: regreso a casa

viernes, 27 de abril de 2012

Cristian - Primer Alta de Regreso a Casa



El pasado 13 de abril  estuvimos de doble festejo el alta de Cristian y la primera que damos en el programa.
Hay una lectura biblica que dice que hay mas alegria en el cielo por uno que se salva que por cien que no necesitan de ella.  De esta misma manera es nuestra felicidad por esta primer alta. La compartimos con todos aquellos que a lo largo del mundo luchan por la liberación del hombre en cualquier modalidad que lo aqueje.

Aqui esta el relato de Cristian

Cristian  recibe  su diploma de las manos de Claudia Groppa su Psicologa

     Un relato emocionado

     Titireteros, equipo terapeutico, compañeros, etc.



 Titeres es plena actuación:  http://youtu.be/7EMrgjIeTaI



Después de la música, una palabras.


                                                                                            

jueves, 23 de febrero de 2012

Volvi a tener una vida

Mi nombre es Cristian Gimenez, tengo 21 años adicto en recuperación. Estuve siete años consumiendo, un año internado en una comunidad terapéutica y otro en tratamiento ambulatorio.
Empecé a consumir alcohol a los 11 años, mi familia no me prestaba la atención que necesitaba y yo no me permitía hablar con ellos. El alcohol fue mi escape, tenía un grupo de amigos que acompañaban mi consumo. Ese fue el principio de mi silencio. Con el paso del tiempo consumía sustancias ilegales y fue tanta mi soberbia que creía que lo podia controlar. La relación con mi familia era conflictiva y violenta, mis padres se separaron y no volví a hablar con mi papá por varios años.

El dolor interno que sentía era tan grande que jamás pude expresarlo con palabras. En ese tiempo estuve en pareja, con la cual se creo otra dependencia. Y cuando esta relación llegó a su fin, fue la gota que rebalsó el vaso. No pasó mucho tiempo para llegar a mi límite y tener mi primera sobredosis. Después de ésta no paré, incluso estando sobrio tenía alucinaciones. Fue tan grande la depresión que no pude disfrutar de mis amigos, ni terminar el colegio. Empecé a sentirme solo por completo.

Aún así sabiendo que esto terminaría en locura, carcel o muerte, llegué a mi último límite, tuve otra sobredosis. Fue entonces cuando dejé de lado mi soberbia y decidí pedir ayuda. Mi familia y yo buscamos el mejor lugar para que mi recuperación diera éxito y elegimos ir a Buenos Aires a la Comunidad Terapeutica Belen Escobar " La casa del lago". Ya alejado de toda la gente que me rodeaba comencé mi tratamiento intensivo para tomar conciencia de mi enfermedad. Al pasar el tiempo empecé a recuperarme fisica, mental y socialmente. Al cabo de un año, volví a San Luis y seguí mi tratamiento ambulatorio en "Regreso a Casa"

Actualmente pude recuperar mi integridad física, practico deporte, logré entablar amistades sanas y volví a estudiar. Aprendí a comunicarme con mi familia y recuperé la relación con mi padre. Mi apariencia cambió, ahora puedo buscar trabajo sin miedo a los prejuicios.


Principalmente pude conocerme, recuperar la confianza en mi y tambien la de la gente. A tener humildad y a aprender a querer a las personas que se preocupan por mi. Pero más que nada, volví a tener una VIDA, a vivir con alegría y saber que ahora si me espera un futuro, con adversidades, pero que voy a enfrentarlas con valor y fortaleza para no volver a caer.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Falsas creencias sobre drogas

El consumo de drogas se puede controlar

Actualmente, hay un debate acerca de si se puede hablar de la existencia de un consumo responsable. Es una cuestión difícil de contestar, pues, para ello, los profesionales de la salud tendrían que definir exactamente el concepto de responsabilidad en el consumo de cada una de las drogas, mientras que muchos de ellos opinan que hablar de consumo y responsabilidad en relación a algunas drogas es una contradicción.
En lo que si parece haber un acuerdo es en que la falsa percepción de control responde a un mecanismo de defensa, llamado "negación", que permite al adicto seguir con su consumo. Es una característica que aparece en la mayoría de las personas durante todo el proceso de adicción, permaneciendo, incluso, en situaciones donde el consumo ha invalidado varias áreas de su vida (trabajo, relaciones, actividades de ocio...). Por lo que el hecho de que un adicto sea consciente de que tiene un problema se considera un elemento clave para su recuperación.

Por otro lado, no todo el mundo tiene el mismo nivel de autocontrol y autocrítica, factores que ayudan a identificar cuando el consumo está empezando a convertirse en abusivo y, por lo tanto, a combatir, a su vez, este mecanismo de negación.



 Fuente: lasdrogas.info

lunes, 13 de febrero de 2012

Reportaje a Carlos Damin.

"Es habitual mezclar cocaína y fármacos"


Jefe del servicio de Toxicología del Hospital Fernández, es cauto al responder sobre la muerte de Jazmín de Grazia y explica por qué esa combinación puede ser fatal. Advierte que el consumo de cocaína es una moda que atraviesa todos los estratos sociales y le inquieta el creciente alcoholismo en chicos cada vez más jóvenes.   

 Por Magdalena Ruiz Guiñazu

 

El doctor Carlos Damin es joven pero tiene sobre sus hombros la responsabilidad de la Primera Cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la UBA y, también, es jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández.
Hace ya un par de semanas que queríamos consultarlo.
Durante enero habíamos observado en las playas la cantidad de adolescentes que, a las nueve de la mañana, todavía se movilizan, botella en mano, pero revelando una noche de mezclas donde las drogas enfatizan el exceso cometido en la bebida.
—Lo que está pasando con la juventud –explica–, con el tema del alcohol, es realmente muy grave. Fíjese que del año 2009 al 2010 vemos que, en el Hospital, se ha duplicado la cantidad de menores de veinte años que han llegado aquí con un cuadro de intoxicación aguda grave. Todavía no tenemos los datos definitivos de 2011 pero puedo decirle que tuvimos más de 700 intoxicados graves menores de 20 años durante 2010. Para un solo hospital, y un solo servicio, esto es alarmante. Y, además, lo que estamos viendo es que no solamente aumenta el número de intoxicaciones sino que, cuando nosotros les hacemos determinación de alcoholemia a los pacientes, los casos son cada vez más graves. Es decir que son chicos cada vez de menor edad y con intoxicaciones cada vez más graves y con niveles de alcoholemia más altos.
—Cuando usted dice “niveles más altos”, ¿qué sintomatología tienen?
—Fíjese que, para manejar un auto está permitido hasta 0,5 gramos por litro. Para que se entienda le explico que, hace diez o quince años, estábamos acostumbrados a ver cuadros de intoxicación por alcohol con 2 o 3 gramos. Es decir, gente que llega con un cuadro evidente de ebriedad, que no puede mantenerse de pie, tiene una marcha zigzagueante típica del ebrio. Bueno, hoy lo que vemos son cuadros de coma con niveles de alcohol de más de 4 o 5 gramos y hemos tenido casos extremos con más de 6 gramos de alcohol en sangre, lo que nos ha obligado a hemodializar chicos por su nivel de intoxicación.
—El coma es un estadio anterior a la muerte, ¿no es cierto?
—Exactamente... Y esto, además, lo vemos porque lo que se consume es mucha más cantidad de volumen de alcohol pero, a la vez, por intermedio de muchas más bebidas con alta concentración alcohólica: bebidas blancas. Y lo que más complica es que están mezcladas con otras sustancias. Tenemos problemas entonces con el alcohol que se consume con bebidas mal llamadas “energizantes” y que contienen cafeína, taurina, etc., y que son erróneamente llamadas así. Son, en cambio, bebidas estimulantes que retardan el efecto del alcohol. Por lo tanto, el sujeto no tiene sueño ni las características del estado de ebriedad que antes hacía que, en determinado momento, dejara de tomar alcohol. Por eso, los cuadros no eran tan graves. Hoy, las ingestas se prolongan en el tiempo porque la persona permanece alerta hasta que llega un momento en el que cae en estado de coma.
—¿Esto también ocurre cuando se consume cocaína?
—Sí. Cocaína asociada al alcohol. Una asociación muy frecuente y que permite al sujeto ingerir mucho más alcohol o, cuando consume cocaína asociada con psicofármacos, permite contrarrestar un efecto con el otro hasta que, en algún momento, cae en un sueño muy profundo (que, a veces, es un cuadro precomatoso) y en el que, a veces, también puede sobrevenir la muerte no por la gravedad de la intoxicación sino por un accidente.
—¿Sería el caso tan triste de Jazmín de Grazia, que conmueve a la sociedad? La información judicial habla de restos de cocaína mezclados con Rivotril encontrados en un plato. Y tenemos entendido que esta mezcla produce mucho calor y que podría haber contribuido a que ella se metiera en la bañadera. ¿Puede ser?
—Mire, la cocaína produce cuadros de hipertermia y a veces de hipertermia maligna, que significa una temperatura (como si fuera fiebre) por encima de los 40 o 41 grados. Esto puede ocurrir tambien sólo con cocaína pero en la asociación de cocaína con psicofármacos es algo habitual.
—¿Por qué?
—Le explico: la cocaína genera un efecto euforizante (motivo por el cual el consumidor la usa) pero acompañado de muchos efectos no deseados por el consumidor: contracturas (quedar endurecido) muy molestas. Lo excita mucho cuando el consumidor, en cambio, lo que quiere es euforia. La excitación lo molesta, lo perturba. Respira mal. Tiene taquicardia, palpitaciones con mucha angustia, crisis de paranoia (cree que todos lo miran y persiguen) y entonces el consumidor lo contrarresta con alcohol o con psicofármacos. El psicofármaco más comúnmente usado es el clonazepam.
—¿Conocido comercialmente como Rivotril o Clonagil o Trapax?
—Hay muchos. Incluso el clonazepam es como un genérico. Hay muchos medicamentos que suelen asociarse a la cocaína y que le quitan la cosa no deseada. Ahora bien, como son depresores del sistema nervioso, se contraponen en el efecto. No tocan la euforia (que es lo que quería el consumidor) y entonces muchas veces hacen que el consumidor aumente la cantidad de cocaína y consuma más pastillas o más alcohol. La situación se convierte entonces en una carrera donde se va añadiendo un poco más de cada cosa hasta que el organismo no da más. Se termina cayendo en un cuadro de agotamiento neuronal que se manifiesta como un sueño muy profundo, casi anestésico Desde la medicina no lo definiríamos como si fuera un coma pero es un estado parecido. Y allí pueden sobrevenir accidentes o hechos no previstos que ocasionen incluso la muerte. Y allí, fíjese, la muerte no ha sido ocasionada por la intoxicación.
—En el supuesto caso de que Jazmín de Grazia haya hecho alguna mezcla letal, si no hubiera estado cerca de una bañera posiblemente no se habría muerto.
—Probablemente, de haber ocurrido esto no se hubiera ahogado.
Se hace un pequeño silencio frente a la desgracia de la cual habla todo el país. Una joven hermosa y, aparentemente, con muchas posibilidades por delante terminando su existencia a los 27 años.
—Fíjese, doctor, que observando las estadísticas vemos que antes se asociaba la droga con gente más grande y de determinados niveles sociales. De costumbres más que particulares. ¿Qué ocurre hoy cuando vemos que los chicos no pueden dejar de ingerir aun proviniendo de familias donde esto nunca se planteó antes?
—Creemos que el consumo de sustancias funciona un poco como moda. Se ha socializado mucho. Es decir que el consumo de cocaína atraviesa absolutamente todos los estratos culturales y sociales. En los niveles socio-culturales más desventajosos, lo que se consume es un poco más de paco, que es una forma de cocaína. Más rudimentaria y más agresiva. También más dura y dañina.
—¿Más barata también?
—No es más barata. La dosis es más barata pero es una ínfima cantidad de lo que se consume de clorohidrato. Si llevamos el paco al gramo vemos que es mucho más caro que el clorhidrato que se compra por gramos. Entonces, se vende mucho más fraccionado y esa fracción es mucho más barata.
—¿Es por eso que se produce la urgencia de seguir consumiendo?
—Exactamente. El efecto dura quince o veinte minutos y entonces el sujeto vuelve a consumir... Pero cuando usted escucha que los chicos consumen ochenta o cien dosis a lo largo del día, no puede dejar de advertir que gastaron más dinero que aquel que consume clorhidrato. Es un negocio redondo para el traficante. Cien dosis son aproximadamente un gramo. Una dosis de paco se cotiza entre 5 y 6 pesos mientras que un gramo de clorhidrato de cocaína se comercializa en 20 o 30 pesos. Depende de su pureza.
—Es un universo aterrador... –no podemos dejar de reflexionar–. Disculpe mi indiscreción pero, ¿por qué se dedicó usted a esta especialidad apasionante y tan terrible? Es como estar caminando por un largo subterráneo oscuro, ¿no?
—Mire, en esto uno se contacta con gente que tiene mucha necesidad de ayuda. Y a veces la ayuda consiste en escucharlo y, otras, simplemente en acompañarlo. Pero nunca juzgarlo. El consumidor de sustancias sufre mucho y uno siente, en muchas ocasiones, que acompañar sin estigmatizar ni juzgar logra mejores resultados para la vida del consumidor. La decisión del consumo de sustancias es algo muy personal y está ligada a muchas cosas. Nosotros siempre decimos que el consumo depende de tres factores: uno es la persona con todo su bagaje y sus problemas. El consumo de sustancias no implica una enfermedad. Hay veces que la gente prueba, no le gusta y deja de consumir. Es como el alcohol: uno puede beber un poco de vino durante toda su vida y no ser un alcohólico. El segundo tiene que ver con la sustancia que se va a consumir y que va a generar la adicción. El simple hecho de la desaparición de esa sustancia no erradica la enfermedad. A veces esto nos ocurre con gente que viene de Europa y que es consumidora de heroína. Llega aquí y cambia de droga porque aquí no hay heroína. Entonces, el problema está instalado. Es decir que la sustancia es uno de los factores, y tampoco el más importante. Por eso, a veces, no estoy de acuerdo con las Mamás del Paco cuando dicen: “Mi hijo cayó en el paco”. Si no hubiera sido el paco, hubiera sido otra adicción. Su hijo viene con problemas y tenemos que tratar de ayudarlo con esos problemas. La sustancia le va a generar problemas puntuales y para eso estamos los toxicólogos. La cocaína genera unos, el alcohol otros y la marihuana los suyos. Y la tercera pata de este problema es la sociedad: cuando nos encontramos que tenemos una sociedad consumista por excelencia (como es la nuestra) donde no sólo consume ella sino la familia también... bueno... Mire, la familia argentina cree hoy que todos los problemas los soluciona con un comprimido. De cualquier cosa. Y esto hace que los chicos vean con mucha naturalidad un consumo excesivo de medicamentos. Tenemos algunos récords graves de consumo de psicofármacos incluso en relación con los habitantes del mundo. Estamos en los primeros lugares como consumidores de medicamentos de venta libre. En muchos casos, la publicidad de esos productos es francamente obscena. Por ejemplo, un estado de felicidad simplemente por haber tomado un comprimido de algo. Entonces, observamos que “el problema” es un tema que angustia mucho. Y volviendo a su pregunta original, le diré que yo empecé como médico en terapia intensiva. Esa fue mi primera especialidad y, en algun momento, comenzó a interesarme mucho el tema de los tóxicos. La toxicología es mucho más amplia que las drogas de abuso. Lo vemos en todo lo que es medicina laboral, contaminación en los lugares de trabajo o contaminación ambiental, por ejemplo por mordeduras de ofidios, picaduras de arácnidos... Recuerde que la toxicología es todo aquello que proviene de algún tóxico. Lo que ocurre es que nos dedicamos mucho a las sustancias de abuso por la gran demanda que se ha producido. También es una de las formas de acercarse y ayudar al paciente que, cuando llega aquí, al hospital, lo hace con una demanda y una soledad muy duras.
—Qué tema el de la soledad. Usted recordará que, hace unos años, la sociedad norteamericana era la que tenía un remedio para cada cosa. ¿Se acuerda cuando apareció el Prozac?
—Pero también, usted acuérdese de que el Prozac fue un fenómeno mundial. Empezó efectivamente en los Estados Unidos y llegó a la Argentina, donde hemos llegado al extremo de “medicalizar” las tristezas. En nuestro país la gente pierde un ser querido, se separa y, en lugar de elaborar un duelo que llevará su tiempo natural y luego se irá porque las situaciones de tristeza se superan por ser un sentimiento, la gente se confunde. Ya no dice “estoy triste” sino “estoy depre”. Pero “estar depre” proviene de un diagnóstico psiquiátrico que implica una depresión que se medica. Entonces, la gente cree que puede corregir las tristezas con antidepresivos. Por eso, el efecto que tuvo el Prozac: un uso indiscriminado del antidepresivo. Al decir “estoy depre” la gente cree que comprando un comprimido tambien compra sonrisas. Esto es terrible.
—Hace años, también el Valium era una especie de “curalotodo”, ¿no?
—El Valium dio lugar a otras sustancias mucho más modernas como el clonazepam que, en realidad, existían desde antes que el Valium pero no estaban de moda. Se impusieron posteriormente, tienen efectos más dañinos. Sobre todo cuando se asocian a otras sustancias como el alcohol y, hoy, el Rivotril es uno de ellos.
—Usted puso mucho énfasis, doctor, en el tema de la venta libre de medicamentos que existe en nuestro país.
—En esto tenemos varios problemas: afortunadamente, en 2009 se votó una ley por unanimidad de todos los legisladores de ambas cámaras por la que se prohibió la venta de medicamentos fuera de las farmacias. Esto se aplicó en todo el país pero, lamentablemente, se vetó en la Ciudad de Buenos Aires y es el único punto donde esto sigue ocurriendo. Es decir que se venden medicamentos en los kioscos... El consumo masivo de medicamentos que existe en nuestro país es terrible. Y se debe a distintos factores: uno es el lobby de los laboratorios sobre el médico. Y esto es muy importante. Tenemos muchos médicos que prescriben en demasía y sobremedican. También muchas veces no llevan el control de la cantidad de veces que le han dado una receta a un paciente. El tercer factor es el farmacéutico al que, como le habían sacado un poco el negocio de los medicamentos de venta libre, ha flexibilizado la retención de la receta y entonces muchas veces vende medicamentos que eran de receta sin archivar el original correspondiente. Y hay un cuarto factor que, evidentemente, es la gente. En nuestro país todo el mundo receta. Todos toman un “cuartito” de pastilla que le recomendó su hermana, el tío, el portero, una amiga. Toma el “cuartito” para relajarse porque es una persona ansiosa y nerviosa o porque algo le cayó mal. Fíjese que la publicidad también es muy dañina. Por ejemplo, hay una publicidad que, en vez de hacer una promoción de la salud, aconseja a la gente: “Coma mal: papas fritas, huevos fritos, milanesa, chocolate y con 40 gotitas usted contrarresta sus efectos”. Esto es algo malintencionado porque no sólo le están diciendo a la gente “coma mal” sino que, además, con un químico usted contrarresta lo dañino pero está tomando una dieta mala y un medicamento que en conjunto hacen una mala incorporación al organismo. Esto, entonces, le hace mucho daño a la persona y a la salud pública también.
—A los argentinos nos encanta recetar.
—Todos somos un poquito médicos. “Tome tal cosa porque mi papá tuvo tal otra y le fue bien.” “Vas a ver cómo se te va a pasar con esto que te doy.” La lista es infinita. Mire, yo viajo mucho a Alemania y también he vivido un tiempo allí, y cuando un médico les prescribe un antibiótico, los alemanes le discuten largo y tendido. El médico tiene que estar muy seguro y lograr que el paciente acepte el antibiótico porque el alemán tiene el concepto de que un antibiótico, por ser “anti-biótico”, algun daño le va a hacer. No quiero extenderme pero aquí, en el hospital, más de una mamá me explica: “Mi nene empezó con una angina y yo empecé a darle el antibiótico. Como seguía con fiebre, le aumenté la dosis y, a los dos días, no se le pasó. Por eso lo traigo, doctor”. Entonces, lo terrible es que esa mamá le suministró el antibiótico al chico cuando quiso y como quiso. No sólo puede hacerle daño ese medicamento en sí mismo sino, además, se genera una disminución del efecto de ese antibiótico para otra oportunidad en que realmente lo necesite. Con esta actitud hacemos mucho daño. Creo que hacen falta más campañas de promoción de la salud y tratar de que los argentinos retomemos hábitos saludables que son el mejor escudo frente al consumo de sustancias. Haga más deporte, coma más sano, que los chicos vean un poco menos de televisión, vuelvan a jugar más a la pelota en vez de leer todo el tiempo mensajitos de texto. Creo que retomar esos hábitos saludables nos haría mucho bien a todos. Son el mejor escudo contra las adicciones.

 

 


 

jueves, 27 de octubre de 2011

Jornada de Prevencion y Creatividad

 El pasado 16 de Octubre invitados por el Gabinete Psicopedagogico del Colegio San Jose de San Luis, estuvimos impartiendo una experincia de juego y creatividad con los alumnos.





Desde ya agradecemos a los directivos del Colegio San Jose  y al gabinete por dicha invitación.

sábado, 15 de octubre de 2011

Entrevista al Dr. Damin.

■Médico Especialista en Toxicología (UBA), Salud Pública y Medicina del Trabajo.



■Doctor de la Universidad de Buenos Aires.


■Profesor Titular de la Primera Cátedra de Toxicología. Facultad de Medicina. Universidad de Buenos Aires.


■Director de la Carrera de Médicos Especialistas en Toxicología. Facultad de Medicina. UBA. Sede Académica: Primera Cátedra de Toxicología.


■Coordinador Gral. de la Residencia de Toxicología. GCBA.


■Jefe de la División Toxicología del Hospital Fernández



¿Qué cambios se producen en el cerebro de un adicto? ¿Son irreversibles?


En primer lugar siempre tenemos que considerar que de cualquier tipo de adicción es posible recuperarse. En algunas sustancias como el Paco, el consumo es normalmente una consecuencia de toda una situación social previa. Para nosotros cualquier adicto se para en tres patas: primero tiene que tener la sustancia, segundo, tiene que tener una aptitud desde lo psicológico de enfermarse y lo tercero es que tiene que haber un entorno familiar y social que acompañe esa adicción. Si alguna de las tres cosas falla no tenemos adicto, podemos tener algún consumidor no problemático o probadores de drogas, pero no vamos a tener un abusador ni un dependiente.
Tenemos entonces un componente de base claro que es la aptitud psíquica a enfermarse, o la predisposición, puede haber un componente genético agregado o no, pero es bien claro que si esto no está la persona no termina haciéndose adicta a la sustancia. Hay drogas que generan cuadros de refuerzo en la zona límbica del cerebro, es decir, de refuerzo mucho más positivas que otras, y hay sustancias que podrían ser muy adictivas porque tienen un refuerzo positivo también, pero que por la forma de consumo y por el tipo de efecto que genera la gente no las consume seguido, este es el caso del LSD. Nadie consume LSD todos los días, con lo que no existen dependientes al LSD, puede existir el abusador o el usador recreativo, pero no va a existir el dependiente. Con la cocaína nos pasa algo totalmente distinto, porque la cocaína genera mucha dependencia, fundamentalmente de la psíquica, genera muy poca dependencia física, y eso nos permite en un tratamiento hacer un corte abrupto de su consumo, cosa que no podemos hacer ni con el alcohol, ni con las benzodiacepinas, ni con los opiáceos, aunque afortunadamente no tenemos heroína en nuestro medio. Si tenemos algunos consumidores endovenosos de morfina y de dihidrocodeinona. Entonces, claro que estos cambios que se van generando en el cerebro son los que le van a permitir a la persona tener esta fuerte dependencia y esto lo vemos claramente con el paco, que al ser el alcaloide base de la cocaína, genera una euforia muy importante con un efecto muy efímero y esa desaparición brusca de este efecto hace que la persona necesite imperiosamente consumir una dosis nueva. Esto va a generar un deterioro sobre todo frontal en el cerebro muy importante con un agotamiento neuronal, un envejecimiento prematuro y obviamente una gran cantidad de muerte celular
.

¿Cuál es la diferencia entre el Paco y la Pasta Base?

En nuestro país es muy poco lo que se consume de pasta base, lo que se consume es Paco, y es importante marcar la diferencia. La pasta base es la primera sal que se produce en la línea de producción camino al clorhidrato y es el sulfato de cocaína. El Paco sale de la pasta base y es el alcaloide base, es el alcaloide sin sulfato, es decir sin ser una sal.


¿Por qué el Paco ha invadido a la Argentina y no a otros lugares del mundo?

 
Lo que tenemos son algunas teorías. Una de ellas tuvo que ver con la crisis del 2001 que facilitó que se pudiera producir acá. De todas maneras es posible que acá se produzca el Paco a partir de la pasta base. Yo veo poco probable que Argentina sea un gran productor porque no tenemos la materia prima, la cocaína está poco en nuestro país, lo más lógico es que la pasta base se produzca en otros países y entre al nuestro para entonces producir el paco. ¿Por qué ha ingresado? Bueno, para mí una de las teorías más sencillas es primero por el fuerte impacto que produce sobre los chicos, generando una fuerte dependencia en su consumo y segundo porque es una droga considerablemente cara, a pesar de que se cree que es barata. Es extremadamente cara y esto lo transforma en un negocio redondo. Cada dosis de Paco tiene 0,01 a 0,03 gramos de cocaína, es decir, para consumir un gramo de paco hay que consumir cien dosis. Cada dosis de paco se vende de 3 a 5 pesos, es decir que un gramo de paco se vende de 300 a 500 pesos, mientras que un gramo de clorhidrato se vende de 30 a 70 pesos. A los traficantes les conviene hacer Paco y no hacer clorhidrato. Esto quiere decir que lo que vamos a seguir teniendo probablemente es un gran consumo de paco y no de clorhidrato porque el negocio está montado para que así sea.

 
¿Qué piensa de la despenalización del consumo para algunas sustancias como se está debatiendo en la Corte Suprema de Justicia? ¿Cuáles serían los beneficios y cuales las contras?
 
Con respecto de la despenalización de la tenencia para consumo personal estoy totalmente a favor. No se debe criminalizar al adicto. Creo que si consideramos al consumidor de sustancias un enfermo lo que tenemos que ofrecerle son lugares de salud donde poder asistirse y esto siempre tenemos que hacerlo dentro del ámbito de la salud. Si no lo hacemos en el ámbito de la salud porque los profesionales consideran que es necesario judicializar a un paciente, tenemos herramientas suficientes para judicializarlo dentro de la ley civil y no dentro de la ley penal. Penalizar a un consumidor no solo nos ha demostrado que no ha generado beneficios, sino que además ha estigmatizado al consumidor.
No estoy de acuerdo con la legalización de las drogas, creo que las drogas que hoy tenemos prohibidas deben seguir siendo prohibidas.

 
Nota de revista RH



viernes, 1 de julio de 2011

Un estudico científico desvela cómo la marihuana afecta a las emociones

Los resultados de la investigación, que se publican en la revista Journal of Neuroscience, podrían también explicar el posible vínculo entre el uso de la marihuana y la esquizofrenia
Investigadores de la Universidad de Ontario Occidental en Canadá han descubierto un mecanismo cerebral crítico responsable de los efectos de las drogas cannabinoides sobre cómo el cerebro procesa la información emocional. Los resultados del estudio, que se publican en la revista "Journal of Neuroscience", podrían también explicar el posible vínculo entre el uso de la marihuana y la esquizofrenia. Las drogas similares a la marihuana actúan sobre receptores naturales del cerebro llamados receptores cannabinoides. Sin embargo se desconocen los mecanismos mediante los que estas drogas producen dentro del cerebro sus alteraciones sobre el estado de ánimo y los sentidos.




Los científicos descubrieron que la activación de los receptores cannabinoides directamente en una región del cerebro llamada amígdala podía influir de forma destacable sobre el significado de la información emocional y los procesos de memoria. También aumentaban los patrones de actividad de las neuronas en una región conectada del cerebro llamada corteza prefrontal, que controla tanto cómo el cerebro percibe los significados emocionales de la información sensorial entrante como la fuerza de los recuerdos asociados con estas experiencias emocionales.




Según explica Steven Laviolett, director del estudio, "estos descubrimientos son de gran relevancia clínica dadas las recientes evidencias que sugieren que la exposición a la marihuana durante la adolescencia puede aumentar la probabilidad de desarrollar esquizofrenia después".




Laviolett añade que se sabe que existen anomalías tanto en la amígdala como en la corteza prefrontal en los pacientes con esquizofrenia y que ahora saben que estas mismas áreas cerebrales son críticas en los efectos de la marihuana y otros fármacos cannabinoides sobre el procesamiento emocional.

Además, los descubrimientos identifican un nuevo mecanismo cerebral por el que las drogas que actúan sobre el sistema cannabinoide pueden distorsionar la relevancia emocional de la información sensorial entrante, lo que a su vez podría conducir a efectos secundarios psicóticos como la paranoia asociada al consumo elevado de marihuana.




El desarrollo de componentes farmacológicos que bloqueen o modifiquen este mecanismo podría ayudar a controlar los episodios psicóticos. Esto podría también utilizarse para ayudar a pacientes con trastorno de estrés postraumático que tienen dificultad controlando la reaparición de episodios muy emotivos en su memoria.

7/04/2011     
 
                                                                    Fuente: UNAD (Europa)

domingo, 3 de abril de 2011

Errores que cometen los padres al afrontar el problemas de las drogas

Exceso de confianza familiar


Los padres sienten que el problema de drogas nunca se les presentara, se aprecia como una situación lejana, que aunque afecta a otras familias cercanas o conocidas no se considera como algo que se presentara en la propia familia. Las familias consideran que son lo suficientemente sanas y que eso las mantendrá a salvo del problema de las drogas, el error consiste precisamente en que este exceso de confianza los hace descuidados ante síntomas de consumo inicial. El consumo problemático de drogas inicia y las familias no lo perciben como tal.



 Negligencia o descuido por agotamiento

En este caso los padres de familia están agotados en sus actividades de supervisión y pueden creer que ya han hecho lo suficiente, esto los lleva a descuidar a sus integrantes o no consideran necesario el hacerlo, al considerar a los más jóvenes lo suficiente capaces de resistirse a invitaciones para el consumo de drogas. Esperan equivocadamente que los miembros de la familia por sí solos podrán desarrollar sus actividades sin sucumbir ante la presión personal o familiar o social que induce al consumo de drogas, lo que no ocurre y al no existir mecanismos de supervisión y corrección familiares se inicia el consumo de drogas y se mantiene, este puede pasar a otras fases de abuso y dependencia sin que las familias hagan lo suficiente para evitarlo.









Respuestas equivocadas ante el inicio del consumo en integrantes de la familia

 En este caso cuando se presenta el consumo inicial de drogas por algún integrante de la familia los padres dan respuestas equivocadas, algunos exageran sus respuestas lo que empeora la situación llevándolo hacia consumos más frecuentes y/o abusivos; en el otro extremo las familias dan respuestas insuficientes sin dar la importancia necesaria a los consumos iniciales de drogas, pueden creer que aunque hubo un consumo este será un incidente sin importancia y será fácilmente superado, lo que no ocurre.





Estos errores son demasiado frecuentes en familias que tienen problemas por consumo de drogas con alguno de sus integrantes y llevan a que el consumo se mantenga y cada vez empeore, pues el consumo continuado lleva a la dependencia y adicción.




Fuente: www.liberaddictus.org

sábado, 26 de marzo de 2011

ADICCIONES. ¿CULTURA O CONTRACULTURA?


Para hablar en estos tiempos postmodernos, del consumo de drogas; entendiéndose por consumo el uso, abuso y adicción, se hace necesario la búsqueda de nuevos paradigmas. Reviste la necesidad imprescindible de analizarlo desde la perspectiva de la complejidad.

Complejidad entendida desde una mirada que trascienda lo individual hacia lo social, de lo subjetivo a lo intersubjetivo. Como entretejido social, donde la confluencia de hilos que forman la trama de esta tela nos lleve al análisis de múltiples causas y consecuencias que terminan anudando a un grupo de individuos, cada vez mayor, en un interminable proceso de enfermar.

Uno de los puntos de vista desde la perspectiva de la complejidad es, sin lugar a dudas, el aporte que puede mostrarnos la antropología. La mirada antropológica nos refiere a una diacronía en el uso de sustancias que, la mayoría de las veces, coincide con muchos aspectos de los registros históricos y culturales. No obstante, creemos necesario establecer cortes sincrónicos, que a modo de análisis, nos permita observar épocas determinadas, como también momentos liminares, desde donde ya nada vuelve a ser lo mismo.

Es así, como este entramado debe ser visto desde los nudos de la red y, desde cualquiera de ellos, ir ampliando la mirada hasta lo más abarcativo posible, siempre estableciendo una relación reversible, evitando, de esta manera, quedarnos en un reduccionismo inoperante.

En este análisis sincrónico, a los efectos de este trabajo, hemos tomado los géneros musicales de algunos periodos contemporáneos que, a través de la metáfora y la metonimia de sus letras, lo simbólico de su música, el mensaje corporal de su danza y la expresividad de su canto, se han convertido en testigos socio culturales y socio psicológicos que, sin descuidar los aspectos religiosos, endoculturales, educativos, etc., nos sitúan en un Kairos o común unidad de percepción en un tiempo y espacio determinado.

Los géneros musicales, muchas veces han sido la expresión cultural con la que se defendían los excluidos de los poderes establecidos como puede observarse, por ejemplo, en las llamadas “canciones de protesta”. Del mismo modo, y en el mismo momento histórico, desde las corrientes conservadoras, estas expresiones musicales han sido vistas como un atentado contra la cultura.

Es así, como la mayoría de las veces, en este entretejido social ajustado, se termina por restringir las oportunidades y posibilidades de amplios sectores, generando el fenómeno de la expulsión y/o exclusión social, cuyo producto es un sujeto vulnerable.

Un sujeto vulnerable, en este sentido, es un individuo sin posibilidades de representación en su cultura, dando origen a las nuevas subjetividades que se han resistido a los avasallamientos históricos y sistemáticos de sus derechos.

La cultura imperante, por su parte, ha generado políticas que han impulsado y permitido los avasallamientos históricos y sistemáticos de los mismos derechos reclamados.

En este sentido, las “problemáticas actuales”, no suponen ya la consideración de las producciones mórbidas en salud mental (adicciones, psicopatías, sociopatías, etc.); sino un posible paradigma planteado como la antinomia “Cultura – Contracultura”.

Creemos necesario destacar que el trabajo en adicciones a sustancias, reviste, entonces, la necesidad de ser abarcado por múltiples miradas de análisis y múltiples acciones tendientes a dar diferentes modalidades de respuesta, contención y recuperación.

Consideramos que una de las formas de comprender esta difícil problemática es un estudio socio cultural histórico, donde las diferentes manifestaciones del arte se constituyen en testigos de la sociedad en determinados momentos de la historia. Los distintos géneros musicales, en la complejidad de sus multiples expresiones que comprenden la melodía, ritmo y armonía junto a la poesía, el canto y la danza pueden ser tomados como representativos entre tantas otras manifestaciones.

A continuación, como ya lo hemos manifestado, daremos cuenta de algunos géneros musicales que expresan, muchas veces, lo que podría pensarse como un proselitismo y hasta una apología de las adicciones y paradojalmente en otras, se alerta sobre los resultados del consumo y muestran una mirada compasiva y dramática del deterioro producido.

Partimos de la idea que la música es una de las manifestaciones culturales más potente, repetida y atendida, que devela contenidos de la cultura explícitos e implícitos. En ella se vinculan lo religioso, las fiestas paganas, creencias e ideologías, configurando culturas y subculturas, entre ellas las de el uso y abuso de sustancias.

De esta manera se puede establecer relaciones entre estilos musicales y pautas de consumo de drogas, creando sus respectivos códigos de identificación como generación y como grupo.

Sin lugar a dudas, resultaría extenso y por demás pretencioso, tratar de analizar, en su globalidad, la música que se escucha en cada grupo etario y en particular los jóvenes (sector más vulnerable). Nos encontraríamos con un campo extensísimo, diverso e inabarcable con pocas cosas en común a menos que lo seccionemos, reduciéndolo en partes, como lo es el análisis de diversos géneros musicales.

La cultura de la droga presenta su propia escala de valores, los cuales encuentran en la música un apropiado vehiculo de transmisión. Estos valores han ido pasando a través de la historia, mediante palabras y sonidos que en un proceso de constante transformación cultural, guardan un significado especial para aquel que consume sustancias adictivas, reafirmando su elección de droga, su forma y ritual de consumo y comportamiento de su grupo de referencia.

Por otro lado, no podemos negar el aspecto subjetivo e individual de quien consume, quien puede asociar cierto estilo musical a la droga, induciendo a la experiencia de intoxicación, sin que la misma haga alusión a ello.

La droga encuentra su manifestación en los distintos estilos musicales de manera diversa.

La coca y la marihuana se mencionan en la música del altiplano y el reggae como plantas para la sanación de los pueblos, poseedora de una energía divina: amor, felicidad, paz, iluminación. Por lo tanto su uso queda supeditado a las pautas y ritos espirituales.

En todo el noroeste argentino la descripción del consumo de hojas de la planta de coca, está vinculada con el área religiosa y sociocultural andina y se halla presente en algunas coplas populares. La hoja de coca no puede considerarse una droga, pero es indudable que en su estado natural tiene efectos estimulantes y de supresión del sueño que, unidos a su linaje mítico y a su centralidad ceremonial, la transforman en un elemento nodal de la existencia ancestral y contemporánea de los habitantes del NOA.

“Dice la leyenda que Pacha Mama (la madre tierra) regaló la hoja de coca al pueblo andino para que soportase la tristeza, el hambre y el dolor en tiempos de esclavitud. Según la leyenda, la hoja de coca daba al pueblo andino luz para la mente, alimento para el cuerpo y consuelo para el dolor. Pero si el verdugo extranjero la tocaba... ¡para él sólo sería un veneno que le traería la locura! “




LA LEYENDA DE LA COCA

Los sabios hombres
que miran más allá del resto de su pueblo
cuando llegan los malos tiempos,
el invierno,
son recogidos por Dios
como semillas buenas
para sembrar en ellos.

Y a través de ellos en los hombres,
los alimentos que corresponden
a la nueva era a vivirse.

Alimentos para el cuerpo y para el espíritu.
Pues el espíritu se nutre
de conocimiento, de conciencia.

Así cuando el conquistador del norte
envuelto en sus hierros,
vino a conquistar un ser,
un pueblo nacido en el Ande,
en las montañas
templos naturales a Dios,
un escogido entre los sacerdotes
en un atardecer rojo sangre
escuchó la voz interna de EL
que habla así:

Amo mucho a mi hijo, a tu pueblo
porque obedeció mi mandato
y se mantuvo puro.
También por eso lo doté
de mucha sabiduría;
pero ahora el resto
de mi rebaño allende tu mundo
ha llegado.

No solo en cuerpo,
también en espíritu.
Por eso tus hermanos
están peleando entre ellos.
Los buscadores de oro ya están aquí
para oprimir el corazón
y clavar sus espinos de hierro en la carne.

Pero no debes olvidar que el dolor
es el receptáculo de la felicidad,
ella penetra en el corazón
por el camino que ha abierto el dolor.

Los tiempos que tocan vivir son esos.
Cavarás en el corazón de la tierra tu camino
como el gusano hace para sacar el oro y la plata
(dioses de barro que ha construido el hombre).

Pero en el fondo de esa búsqueda hallarás
las tinieblas y te perderás en ellas
y eso te hará ansiar la luz que quedo atrás.

Así mientras más desciendan
más ansias tendrán de subir
y podrán llegar a mi.

La pureza de tu corazón me ha conmovido
y por eso, para luchar contra la tiniebla
que yace en el fondo de la Pachamama
para soportar el frío, el hambre
y la tristeza de los corazones
separados de tu padre,
te daré un regalo para tus hermanos.

Sube a aquel alto cerro
donde encontrarás una pequeña planta,
pero de mucha fuerza.

Guarden con amor sus hojas
y cuando sientan dolor en su corazón,
hambre en su carne
y oscuridad en su mente...
llévenlas a su boca
y con dulzura extraigan su espíritu
que es parte del mío.

Obtendrán amor para su dolor
alimento para su cuerpo
y luz para su mente.

Y aún más...
observa el baile de esas hojas
con el viento y obtendrás respuestas
para tus preguntas.

Pero si tu verdugo llegado del norte,
el conquistador blanco,
el buscador de oro la tocara,
sólo encontrará en ella
veneno para su cuerpo
y locura para su mente.
Porque su corazón está tan endurecido
como su espada y su vestido de hierro.


Y cuando la COCA,
que es así como la llamarás,
intente ablandarlo,
sólo logrará romperlo
como los cristales de hielo
formados de las blandas nubes
que destruyen las rocas
y demuelen las montañas.

Antonio Díaz Villamíl







La vida me enseñó a ser
natural y honesto
ver el mundo desde un plano espiritual,
ahora sólo busco un amor verdadero
mis errores ya los tuve que pagar
escapo al río, ahí marihuana
puedo fumar
si tu vienes conmigo yo resistiré
a meditar sobre música
y pensar en dios
tú piel morena me da inspiración

...música reggae que puedes cantar

música reggae que puedes bailar

música reggae que te hace pensar...

Godwana- Sentimiento Original



En tanto la cocaína, alcaloide que se extrae de su hoja, habiendo pasado por un proceso de laboratorio, es considerada una de las drogas ilegales mas perjudiciales para la salud publica.

Estos contenidos culturales ancestrales dieron luego lugar a nuevas culturas y/o contraculturas, con un significado del uso de la sustancia absolutamente diferente.

Podemos observar que en muchos géneros musicales se hace alusión a la misma de un modo sutil o encubierto, utilizando lenguaje poético y hasta romántico, metáforas, metonimias y comparaciones (tango, rock, pop, etc.). En otros, sin embargo, puede percibirse un lenguaje duro, descripción de historias crudas, remarcando procesos de deterioro y exclusión (punk, cumbia villera, etc.).



"Los hippies empezaron el movimiento ecológico. Combatieron el racismo. Se liberaron de los estereotipos sexuales, alentaron el cambio, el orgullo individual y la confidencialidad. Cuestionaron el materialismo robótico. En cuatro años se las arreglaron para detener la guerra de Vietnam. Lograron que la marihuana sea descriminalizada en catorce estados durante la administración Carter”.

Timothy Leary



Algunos hacen mención a las consecuencias del consumo de las sustancias, particularmente orgánicas, como el rock o la cumbia. Es común en estos casos que se banalice la droga como problema o que, por lo menos, se trate el tema con cierta ambigüedad.

En otras ocasiones se manifiestan de manera determinante a favor del consumo de sustancias, incitando a su consumo, mencionando efectos y consecuencias positivas o sugiriendo su normalización y legalización. Ligado a ellos surgen temas asociados como la delincuencia, marginalidad, etc.

Los "villeros", adelantados en el reconocimiento de la lógica del poder y la disolución de la lógica de la esperanza, sólo pueden autoafirmarse culturalmente, y lo hacen a través de lo inmediatamente compartible y por ende con un fuerte poder reproductivo.

El surgimiento de la cumbia villera puede compararse con el del tango. Crece como soto voces hasta hace poco inaudible. Sus “creaciones” celebran las existencias precarias de las villas y sus habitantes, el sexo libre, la alegría del sábado nocturno, la “necesidad” del delito sin códigos y la traición constituyen el límite y el margen de la auto justificación sectorial.

En la gramática poética y lingüística no cabe suponer analfabetismo ni carencia de lo estético, sino creación de neologismos y lenguajes expresivos de los pobres de toda pobreza, incluidos en ella, los significados y significantes. Lo que las letras dicen es lo que la realidad impone que digan.





y ahora esta más loco que un marciano,
su mamá esta más preocupada



y el más duro que una porcelana
y como quien no quiere la cosa,
meta vino, palo y a la bolsa,
no tomés, no tomés sino sabés tomar,
no tomés, no tomés te esté pegando mal,
ese pibe esté de la cabeza,

antes era un pibe resano,
y ahora esta más loco que un marciano
y así no podia seguir..
y se fue a pegar a San Martin,
a Corea, o a La Cárcova,
a comprar de la que toma Maradona,
la que tomaba Maradona.

                                          Damas Gratis



EL GUACHO CICATRIZ

Entre ratas y basura,
al costado de la villa,
en una sucia casilla,
vive el guacho Cicatriz.
Cuando sabe de un afano
corre a la comisara,
todos saben que es ortiba,
buche de la Federal.

Buchón, buchón, buchón,
por unas monedas nos delatás.
Alto buche resultaste ser,
éramos amigos y ahora nos vendés.

Buchón, buchón, buchón,
por unas monedas nos delatás,
ahora vamos rumbo a tu casilla,
porque esta noche la vamos a quemar.

                                   Los Pibes Chorros



LA COLCHA SUCIA

La colcha de tu hermana,
ya no quiere más.
está muy usada,
y lo está por demás.
se la ve muy sucia,
y con muy mal olor.
no le falta cariño,
pero le falta jabón.

Anda a lavarte bien
la colcha porque está muy sucia
y con muy mal olor.
anda a lavarte bien
la colcha lavala con agua,
cepillo y jabón.

                            Yerba Brava



Lukié unos pesitos,
para unos fasitos
y me compré un papel,
me fui a lo del transa,
se puso en ortiba,
no me quería atender,
¿en qué te ponés?,

por eso yo estaba enroscado,
molesto, cargoso,
tal vez te ponés en transa
lukiás la balanza y me cortás el papel,
transa, en qué te ponés,
yo te ví caer todo mal,
en mi cuatro y medio la balanza,
te voy a zarpar.

                               Damas Gratis



SOY BORRACHO

¡¡¡Adónde están los borrachos!!!
¡¡¡Adónde están los borrachos!!!
que vienen a geder, que vienen a tomar,
toda la noche no paran de bailar.
¿Adónde están?, que levanten las manos,
¿adónde están?, vamos todos chiflando,
¿adónde están?, que levanten las manos,
¿adónde están?, vamos todos chiflando...

Borracho soy, no importa lo que digan,
no me rescato, yo me tomo la vida,
borracho soy, no cambio más,
toda la noche yo voy a gedentear.
Y todos los borrachos... ¡¡¡con las manos arriba!!!
¡Esto es Yerba Brava!

                                            Los Pibes Chorros




 
Es común identificar letras que vinculan estrechamente el consumo de drogas y un estilo particular de vida y de sociedad. Resaltando las drogas como algo cotidiano, frecuente o insertado en la vida cultural. En muchas circunstancias se culpa a una determinada estructura social, adoptando la forma de protesta reivindicativa a partir de la transgresión, provocación y descontento.

Podemos decir que la realidad social, a la que era sometido el gaucho con la marginación, la pobreza, el reclutamiento para servir en las campañas genocidas de los indios y la apropiación de sus territorios y pertenencias, proporcionó la materia prima para las primeras creaciones poéticas y musicales que abrevaron en la temática del “delito” y la exclusión como cuestiones centrales de la vida del habitante del territorio argentino.

La literatura (Martin Fierro) y el folklore (Coplas del payador perseguido) hablan del sufrimiento del gaucho, de la rebelión y el afán de justicia (bandidos rurales).

Las simpatías con el desposeído, con el “marginado por la ley” y con quien enfrenta a los poderes establecidos, constituyen, por ende, casi un lugar común del consumo en la producción folklórica argentina.

La apelación al vino es, en el folklore argentino, el modo de referirse a un reino de positividades que sirven como soporte semántico general de las cosas rescatables que tiene la vida del hombre simple.

Esta defensa se despliega, invariablemente, sobre el sustento de una imagen picaresca de los efectos generales del consumo de alcohol, confesión de sentimientos, la demostración de las pasiones, el olvido o el coraje y a una visión deliberadamente aceptada de la vida disipada.



FOLKLORE VINO
Nervioso, pero sin duelo
A toda la concurrencia
Por la mala voz suplico
Perdón y condescendencia.
Con mi cara de ataúd
Y mis mariposas viejas
Yo también me hago presente

En esta solemne fiesta.
¿Hay algo, pregunto yo
Más noble que una botella
De vino bien conversado

Entre dos almas gemelas?
El vino tiene un poder
Que admira y que desconcierta
Transmuta la nieve en fuego

Y al fuego lo vuelve piedra.
El vino es todo, es el mar
Las botas de veinte leguas
La alfombra mágica, el sol
El loro de siete lenguas.
Algunos toman por sed
Otros por olvidar deudas
Y yo por ver lagartijas
Y sapos en las estrellas.
El hombre que no se bebe
Su copa sanguinolenta
No puede ser, creo yo
Cristiano de buena cepa.
El vino puede tomarse
En lata, cristal o greda

Pero es mejor en copihue
En fucsia o en azucena.
El pobre toma su trago
Para compensar las deudas
Que no se pueden pagar
Con lágrimas ni con huelgas.
Si me dieran a elegir
Entre diamantes y perlas

Yo elegiría un racimo
De uvas blancas y negras.
El ciego con una copa
Ve chispas y ve centellas
Y el cojo de nacimiento
Se pone a bailar la cueca.

El vino cuando se bebe
Con inspiración sincera
Sólo puede compararse
Al beso de una doncella.

Por todo lo cual levanto
Mi copa al sol de la noche
Y bebo el vino sagrado
Que hermana los corazones.

                           Nicanor Parra





Como otra línea genealógica se configura con su argot, el lunfardo, con el fin de hacer referencias al robo y al delito ya inmerso en el ambiente urbano del siglo XX. En primer lugar, el tango muestra, en varias de sus composiciones, una alusión directa a este fenómeno y el de la marginalidad y exclusión suburbana que se afianza con la generación del 80.

El tango también ha sido prolífico en esta temática y por las tempranas alusiones a la cocaína y la morfina, que forman parte de la primera generación de canciones, que bien podríamos llamar de protesta.

El surgimiento mismo del género está marcado por el contexto prostibulario en el que la cocaína y el alcohol son solo un ingrediente más de la evasión - diversión social de los marginados por un lado, de los hombres de “casas bien” y las mujeres de “casas mal” por el otro.

Ciertas drogas marcan, para el tango, no solo la caída en el “vicio”, sino el refinamiento o el ingreso en un mundo social de alto poder adquisitivo.

El tango despliega concepciones moralizantes a partir de la descripción de los efectos y consecuencias de las drogas como generadoras de desajustes y sufrimientos. Lo interesante, en la actualidad, es corroborar que ya hay un piso temático y un catálogo de situaciones que la memoria colectiva atesora.



Te acordás hermano, ¡qué tiempos aquellos!;
eran otros hombres, más hombres los nuestros
no se conocía cocó ni morfina
los muchachos de antes no usaban gomina.

Manuel Romero y Francisco Canaro


“Tiempos viejos”

Hoy sos una de tantas
que por la vida rueda
tus risas y tus sedas
cual piedras falsas van
desparramando audaces
un brillo que fascina
en noches de morfina
de pócker y champán.

Francisco García Jiménez


“Lo que fuiste”
Te declaraste milonga fina
cuando anduviste con aquel gil
que te engrupía con cocaína
y te llevaba al Armenonville.

  “El Negro” Celedonio Esteban Flores


“Milonga fina”
Pobre taita, cuántas noches
bien dopado de morfina
atorraba en una esquina
campaniao por un botón,
y él, que antes causaba envidia
ahora daba compasión.

José Padilla, Luis Bayón Herrera y Manuel Romero



“El taita del arrabal”
Era una mina bien, era un gran coche
era un Packard placero, era una alhaja:
auto que siempre trabajó de noche
llevando siempre la bandera baja.
Pero un día la droga la hizo suya
y en vez de cargar nafta, echó morfina
y cerrando el escape por la buya
se fajaba debute en cada esquina.

Ayer la vi pasar…iba dopada
y me sentí yo, curda, un Santo Asís
al ver que de su pinta abacanada,
pinta que fuera de auto de parada,
solo queda, cual resto de chocada,
con los cuatro fierritos del chasis.

                       Carlos de la Púa






Desde un punto de vista intersubjetivo, las drogas y el alcohol son concebidas como facilitadores de las relaciones sociales y, en contrapartida, para olvidar y evadirse de una realidad dolorosa.

El alcohol aparece explícitamente más citado en casi todos los ritmos.

En cuanto lo que hace al rock este se logro expandir por el mundo principalmente por un hecho puntual como lo fue la derrota de los Estados Unidos en la guerra de Vietnam. El rock and roll que hunde sus raíces en el rhythm and blues y toma para si el ancestral grito de libertad y no violencia que los africanos reclamaban en tierras americanas se retransmite por el mundo como un modelo contracultural, elementalmente anticonsumista , antibelicista y antipuritano. En este espacio es donde el uso de sustancias tiene lugar como un modo de “experimentar estados nuevos de conciencia” que liberen al individuo de la maquinaria cultural imperante en ese momento en todo occidente.

Es interesante observar como el modelo de vida comunitario hippie esta asociado al uso de drogas, si bien los fundamentos de estas comunas se asentaban en la búsqueda de una nueva sociedad es innegable que las drogas funcionaban como puentes entre los sujetos.




El rock en nuestro país toma su identidad:

“Las pautas eran distintas y opuestas a lo establecido. Las premisas de los rockeros argentinos se apoyaban en nuevos conceptos éticos y estéticos. La idea consistía en tomar el nuevo mensaje musical y cantar en castellano los sentimientos y vivencias de quienes no estaban de acuerdo con el modelo aceptado socialmente. Como reflejo de la beatlemanía los pelos largos comenzaron a aparecer y la imagen externa sufrió cambios notables. Pero el gran cambio no pasaba simplemente por el aspecto: en bares, plazas, pensiones y otros puntos de encuentro, el rock en castellano comenzaba a ser realidad. Allí estaban Javier Martinez, Miguel Abuelo, Tanguito, Pajarito Zaguri y otros que, sin ser músicos, también compartían la flamante filosofía.”

Miguel Grimberg

A contramano de lo que se ha naturalizado dentro las letras tanto del rock nacional como internacional, no fue hasta la década de los 80 con el advenimiento del postmodernismo que el uso y abuso de sustancias fue alentado desde las letras de este tipo de música. Para esta época ya el sentido contracultural del rock se había visto vaciado. Pero sería ingenuo pensar que las drogas no forman parte de la “cultura del rock”.