Estamos comenzando un nuevo año y la situación socioambiental no ha cambiado con respecto a la problematica de las drogas, si bien se hacen esfuerzos y se debaten diferentes formas de enfrentar de una manera adecuada el impacto que el consumo de sustancias psicoactivas el debate de la despenalizacion a quedado como un tema mas de los tantos que nuestro pais debe resolver.
"Regreso a Casa" esta en sintonia con la manera de observar este tema Fonga ( Federación de
Organismos No Gubernamentales de la Argentina para la prevención y el tratamiento del abuso de drogas ).
Le dejamos el siguiente documento dado a conocer por esta organizacion el II Documento de la FEDERACION DE ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES DE LA ARGENTINA PARA LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LAS ADICCIONES
20 de Agosto de 2008.-
Federación de Organizaciones
No Gubernamentales de la Argentina
Para la Prevención y el Tratamiento del Abuso de Drogas
Personería Jurídica N° 000576/91
FONGA ante la cuestión de la Despenalización de la tenencia de sustancias para consumo personal.
Como lo hemos señalado en documentos anteriores, entendemos que la criminalización de las personas que consumen drogas es una idea totalmente inadecuada para pensar cualquier tipo de política de prevención y asistencia de las adicciones que pretenda ser eficaz.
Sin embargo, los términos en que se ha planteado el debate público sobre la despenalización de la tenencia de sustancias para consumo personal ha adquirido un tenor verdaderamente preocupante, ya que impone una toma de posición por “sí” o por “no” que genera campos antagónicos y excluyentes entre sí, evitando la reflexión profunda que merece un tema tan complejo.
De este modo solamente quienes están a favor del proyecto oficial pueden ser considerados respetuosos de los derechos humanos. Quienes piensen diferente, automáticamente quedan identificados con una postura autoritaria y represiva, definida genéricamente como el “prohibicionismo”, fuente de todos los males. Desde ya nuestra Federación rechaza de plano esta postura. Muchas de las instituciones federadas, con años de trabajo y probado compromiso con la defensa de los derechos de las personas atendidas consideran que la despenalización en el contexto actual no sería una desición acertada.
En principio porque la discusión se ha tornado eminentemente jurídica, y si bien se hace referencia al consumo de drogas como un tema de salud, no se ha planteado ningún debate sobre el modelo preventivo y asistencial a construir. Como lo señalamos en la carta dirigida en fecha 14-08-08 a la Sra. Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, “ consideramos que es un error grave instalar una norma que transforma cualitativamente los aspectos jurídicos de la cuestión del consumo de sustancias, sin que exista previamente un debate profundo sobre sus alcances, un trabajo de educación y prevención hacia la sociedad, y una clara política de fortalecimiento de las instituciones de salud -tanto gubernamentales como no gubernamentales- que se ocupan del tema”
Por otra parte, muchos de los argumentos que utilizan algunos funcionarios indican un fuerte desconocimiento de la actual estructura preventiva y asistencial que existe en el país, conformada por instituciones diversas con muchos años de trayectoria. Sistemáticamente se ofrece a la población la impresión de que está todo por hacer.
Federación de Organizaciones
No Gubernamentales de la Argentina
Para la Prevención y el Tratamiento del Abuso de Drogas
Personería Jurídica N° 000576/91
Esto se observa con claridad en relación a las Ong’s. En una entrevista realizada por el diario Página/12 al Ministro de Justicia el sábado 9 de Agosto se hace referencia a “las granjas de rehabilitación” que trabajan “casi sin control del estado” y en muchos casos “encierran” a los adictos, dándose a entender que la penalización favorecería un supuesto “lucro” con los adictos. Lo paradójico es que algunas opiniones de quienes se oponen a la despenalización, utilizan el mismo argumento a la inversa (La Nación 08-08-08 – Información General “Varias provincias objetan la despenalización de las drogas”).
Las “granjas de rehabilitación” son un mito anacrónico, utilizado históricamente por discursos que o bien desconocen profundamente el trabajo de las Ong’s, o bien pretenden desacreditarlas por distintos intereses. También es una afirmación infundada la que sostiene que la ley 23737 determina masivas internaciones compulsivas.
Las Ong’s que trabajan en la prevención, asistencia y reinserción social de personas con problemas de adicción son instituciones que cumplen con todos los requisitos exigidos por el estado nacional y/o los estados provinciales a través de los organismos de salud correspondientes, tanto en cuanto a su situación legal como la conformación de sus equipos interdisciplinarios. Y muchas de ellas son quienes hoy están desarrollando las herramientas institucionales, terapéuticas y educativas para contener las problemáticas que surgen con el consumo de la pasta base.
Por otra parte, consideramos que no se debería plantear el debate sobre la despenalización desde la figura del consumidor recreativo de marihuana, pues esto implica desconocer –o bien excluir del debate- una variada gama de situaciones que se sitúan entre este consumidor y el adicto, y las diferencias que la pertenencia social impone a la hora de considerar el riesgo de determinados consumos. En estos términos parece reafirmarse la idea de que a la hora de definir políticas, los sectores marginados de la sociedad siguen siendo invisibles a los funcionarios.
También nos resulta preocupante el modo en que se presentan las estadísticas que pretenden dar cuenta del consumo de drogas en nuestro país. Es por lo menos llamativo que dos organismos del Estado tengan resultados tan divergentes e interpretaciones tan dispares de esos resultados. Es tan temerario sobredimensionar el problema como minimizarlo, ya que en el medio de disputas políticas que surgen a partir de esta divergencia queda un segmento de la población absolutamente desprotegido. ¿Es necesario reafirmar que aunque el N° de habitantes que presentan problemas relacionados con las drogas sea pequeño –si es que lo fuera-, igual se requiere una política responsable y eficaz?
Federación de Organizaciones
No Gubernamentales de la Argentina
Para la Prevención y el Tratamiento del Abuso de Drogas
Personería Jurídica N° 000576/91
La evidencia del trabajo cotidiano en nuestras instituciones nos muestran datos preocupantes: el inicio en el consumo es cada vez más precoz; se observa un mayor deterioro físico de los adictos en menor cantidad de tiempo; se vislumbran menores posibilidades de reinserción y reinclusión social y educativa, especialmente para jóvenes de sectores carenciados; detectamos un mayor desamparo de los niños y jóvenes por parte de las familias y el estado; crece la presencia de consumo de pasta base en los adictos más jóvenes (entre 60 y 80% de la población en tratamiento consumió pasta base); junto a esto vemos una fuerte incidencia de psicofármacos, pegamentos y solventes; el alcohol y marihuana generalmente se ubican como las drogas de inicio.
Nuestra posición.
Consideramos que la ruptura de cualquier norma que rige en una sociedad debe tener algún tipo de consecuencias, sean estas penales, administrativas, económicas, etc. Este criterio responde al principio de responsabilidad social: cada ciudadano debe ser responsable ante los demás por el sostenimiento o la ruptura de las reglas que hacen posible la convivencia. Y creemos que este punto es el que democráticamente y con amplia participación se debe debatir y establecer. Este concepto de responsabilidad es uno de los ejes centrales en el tratamiento de personas adictas. Lo opuesto a esto es la impunidad, revestida de variadas justificaciones, pero impunidad al fin.
El Estado tiene la responsabilidad ética y política de brindar las herramientas legales, institucionales, sanitarias y de todo tipo a las personas que se encuentren en una situación crítica en relación con el consumo de drogas. Y tanto esto como la persecución del narcotráfico requiere -además de una ley acorde- de una clara desición política por parte de las autoridades de realizarlo. Esto queda claro en el planteo del Dr. Feldman, especialista argentino que trabaja en Suiza, convocado por el Ministerio de Justicia, quien señala que la despenalización en Suiza no prosperó, y aunque “el consumo de marihuana, heroína, cocaína, y drogas de síntesis está penado en Suiza con hasta seis meses de prisión, (…)el juez o la policía puede aplicar sólo una multa y cerrar el expediente que es lo que generalmente ocurre” utilizando lo que en derecho se denomina “principio de oportunidad” (28-04-06 en http://www2.jus.gov.ar/prensa.)
Por esto queremos manifestar a la opinión pública:
1. La respuesta al problema del consumo de drogas debe estar orientada por una perspectiva integral que, basada en el respeto irrestricto a los derechos humanos, articule claramente las dimensiones legales, sanitarias, sociales, culturales y educativas que le son constitutivas, y considere el fortalecimiento de todos los dispositivos preventivos y asistenciales que garanticen un abanico de posibilidades para su abordaje.
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No Gubernamentales de la Argentina
Para la Prevención y el Tratamiento del Abuso de Drogas
Personería Jurídica N° 000576/91
2. Esa respuesta debe estar a cargo de un organismo específico que nuclee todas las tareas de prevención, asistencia e investigación. El mismo debe contar con la autonomía política y la capacidad técnica necesarias para articular las áreas ministeriales de salud, educación, trabajo, desarrollo social, cultura, y contar los recursos necesarios para esta tarea.
3. Toda política de Estado, nacional y provincial, debe tomar los criterios internacionales a cerca de la necesidad estratégica de la articulación Ong’s – Estado en el abordaje del problema de las adicciones que, por ejemplo, se reafirmaron en la reunión del Comité de Ong’s de Viena, realizada en esa ciudad entre el 7 y el 9 de Julio de 2008 con el apoyo de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD) y la participación de más de 300 organizaciones de todo el mundo.
4. De otro modo nuestra Federación se ve en la obligación ética de oponerse a la sanción de una ley como la propuesta que, mas allá de las buenas intenciones, será sumamente perjudicial para la vida de numerosas familias argentinas.
II Documento de la FEDERACION DE ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES DE LA ARGENTINA PARA LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LAS ADICCIONES
20 de Agosto de 2008.-
Centro Ambulatorio de Rehabilitación en Adicciones
Terapia Individual y Grupal
Atención de profesionales
Talleres
Asociación Civil Regreso a Casa
San Luis Capital
Cel.: 2664323950
Tel.: 4441473
E-mail: regresoacasa07@gmail.com
www.regresocasa@blogspot.com
facebook: regreso a casa
jueves, 31 de enero de 2013
viernes, 7 de diciembre de 2012
La familia frente a las adicciones
¿QUÉ
SE EDUCA EN LA FAMILIA?
Es en la
familia donde se adquieren y desarrollan las actitudes, creencias, valores,
hábitos, estilos de vida y comportamientos, que determinarán el modo de los
hijos de enfrentarse a la vida y, por lo tanto, el modo de relacionarse con las
drogas.
Podemos
sintetizarlo del siguiente modo:
• LOS
VALORES son aspectos concretos a los que les damos una importancia
especial, de manera que pasan a orientar lo que hacemos. Por ejemplo, la salud
puede ser un valor dominante para la persona, mientras que otros pueden valorar
el dinero por encima de otras cosas, el éxito, la inteligencia, la unión de la
familia, etc. Las personas definimos lo que está bien o mal en función de los
valores que tenemos.
• LAS
CREENCIAS son las ideas o convicciones que las personas tenemos acerca de
las cosas y que consideramos como verdades indudables. Podemos tener creencias
más o menos racionales o irracionales. Por ejemplo, si la salud es un valor
importante para nosotros, podemos tener creencias irracionales respecto a
nuestra propia salud «seguro de que voy a enfermar, estoy predestinado a ello»
o creencias más ajustadas a la realidad «la enfermedad le puede tocar a
cualquiera».
• LA ACTITUD es
la disposición que tenemos a pensar y comportarnos de un modo determinado. Las
actitudes pueden ser más positivas o negativas, optimistas o pesimistas.
Siguiendo con el ejemplo de la salud, una actitud positiva sería el pensar
«puedo hacer cosas para mejorar mi salud», mientras que una actitud negativa
podría ser «es mejor no hacerse análisis, porque si estás enfermo no podes
hacer nada para remediarlo y cuando más tarde te enteres mejor».
• LOS
HÁBITOS son las costumbres, la capacidad y habilidad que tenemos para hacer
algo por haberlo hecho en repetidas ocasiones. El estilo de vida es el modo de
vida característico de una persona. Y los comportamientos son nuestras
conductas, la manera de actuar que tenemos ante cada situación. Una persona que
tenga, por ejemplo, creencias racionales y una actitud abierta y optimista
hacia la salud desarrollará con más facilidad hábitos de vida sanos (higiene,
ejercicio, alimentación adecuada, etc.), un estilo de vida basado en el orden,
tranquilidad, etc. y comportamientos sanos (práctica de deportes, salidas al
campo, controles médicos periódicos, etc.).
¿ES CONVENIENTE HABLAR
ABIERTAMENTE SOBRE DROGAS?
Especialmente
al comienzo de la adolescencia resulta muy oportuno dialogar sobre las drogas.
Los adolescentes conocen las drogas por sus amigos, la televisión, los
comentarios de los adultos. Por lo tanto no tiene sentido ignorar esta
experiencia y es preciso apoyarnos en ella para construir una actitud firme de
rechazo a los usos de drogas y fármacos.
Este
diálogo abierto es conveniente que se oriente en dos direcciones:
• Desafiar,
en primer lugar, los mitos y las informaciones erróneas que los jóvenes poseen sobre las drogas, tales como que, son
inofensivas, se pueden controlar, pueden ayudar en algunas ocasiones, etc.
• En
segundo término, explicar claramente, sin exageraciones ni demonizaciones, las
razones por las que no deben consumirse: los peligros asociados, las normas y
leyes que las prohiben, su incompatibilidad con el estudio, deporte, trabajo y
el adecuado proceso madurativo.
Claro
que para poder desmitificar y explicar, los padres deben ser los primeros en
instruirse, sino quedarán atónitos y descolocados ante el conocimiento que
traen sus hijos de la calle.
Muchos
padres tienen reparos en conversar con su hijos sobre el uso del alcohol y las
drogas. Algunos de nosotros no creemos que nuestro hijo pueda verse involucrado
en el uso de drogas ilícitas. Otros padres de familia no conversan con los
hijos sobre el tema porque no saben qué decir o cómo decirlo, o tienen miedo de
poner ideas en la mente del hijo.
No espere
hasta sospechar que su hijo tiene un problema. Muchos jóvenes que están en
programas de rehabilitación manifiestan haber consumido alcohol y otras drogas
por lo menos por espacio de dos años antes de que sus padres lo supieran.
Comience
temprano a hablarle del alcohol y otras drogas, y mantenga abiertas las líneas
de comunicación. No tenga miedo de confesar que no sabe todas las respuestas.
Haga saber a su hijo que está preocupado, y que pueden tratar juntos de
encontrar esas respuestas.
¿CÓMO
MEJORAR SU CAPACIDAD PARA HABLAR CON SU HIJO?
Se
indican a continuación algunas sugerencias básicas para hablar con sus hijos
acerca del alcohol y las drogas.
• Sepa
escuchar. Asegúrese de que su hijo se sienta cómodo transmitiéndole sus
problemas o preguntas. Escuche atentamente lo que dice. No permita que la
discusión termine por la cólera que le produzca lo que oye. Si es necesario,
tómese un descanso de 5 minutos para calmarse antes de continuar. Tome nota
asimismo de lo que su hijo NO le dice. Si no le cuenta sus problemas, tome la
iniciativa y pregúntele lo que ocurre en la escuela o en otras actividades.
• Esté
disponible para conversar incluso sobre temas sensibles o delicados. Los
jóvenes necesitan saber que pueden confiar en que sus padres les darán información
exacta sobre los temas que son importantes para ellos. Si sus hijos desean
conversar sobre algo en un momento en que usted no puede prestarles completa
atención, fije otro momento para hacerlo, y hágalo.
• Sea
generoso con los elogios. Destaque las cosas que sus hijos hacen bien en
vez de concentrarse siempre en las que hacen mal. Cuando los padres elogian más
fácilmente que critican, los niños aprenden a sentirse seguros de sí mismos, y
desarrollan la confianza necesaria para fiarse de su propio juicio, aumentando
su autoestima.
• Transmita
mensajes claros. Cuando hable sobre el uso del alcohol y otras drogas,
asegúrese de transmitir claramente que no deben usarse, de manera que los
chicos sepan exactamente a qué atenerse. Por ejemplo: «En nuestra familia no se
permite el uso de drogas ilícitas, los chicos no toman bebidas alcohólicas».
• Sea
modelo del buen comportamiento. Los jóvenes aprenden por el ejemplo tanto
como por la enseñanza. Asegúrese de que sus propios actos reflejen las normas
de honestidad, integridad y juego limpio que usted espera de sus hijos.
¿EL
EJEMPLO QUE SE OFRECE ES DETERMINANTE?
Los
padres, los deportistas, los educadores, los entrenadores, constituyen un
modelo para los niños y jóvenes, incluso sin pretenderlo. Hemos de ser
conscientes de ello para ofrecer un
adecuado ejemplo, especialmente respecto de los propios hábitos de consumo de fármacos, alcohol y otras drogas, y en
relación con las propias actitudes
hacia los hábitos de los demás. Si quien representa un modelo de conducta muestra unos comportamientos tendientes al consumo de
drogas, entendiendo por éstas
aquellas sustancias que se han descrito en la presente publicación, o tolerante con el uso que otros hacen de estas sustancias,
difícilmente contribuirá a la prevención
de su
consumo en sus hijos o educandos.
¿UNOS
VALORES FIRMES PUEDEN FAVORECER LA ABSTINENCIA?
Los
adolescentes son lo suficientemente mayores como para tener ideas propias sobre
lo que está bien y lo que está mal, y para tomar decisiones basadas en los
principios que ellos consideran importantes. Un sistema firme de principios y
valores puede ayudarles a tomar decisiones basadas en hechos reales y no en las
presiones externas.
Es
preciso que los mensajes de los adultos sean claros, para la adecuada
conformación de este sistema de valores. Expresando lo que se considera
positivo y negativo, razonando las opiniones, ayudaremos a los jóvenes a contar
con un referente en su manera de proceder.
Los
valores realmente asumidos impregnan todos los comportamientos, lo que da como
resultado una conducta coherente y sin contradicciones.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Escoger mi vida II
FILOSOFIA DE REGRESO A CASA
El arte de escoger la vida La vida es proyecto, tarea, llamada y don. Escoger «mi» vida supone elegir a qué o a quién quiero dar mi vida. Implica, primero, que mi vida es mía y, segundo, que puedo darla, perderla, sólo si es mía; y al darla me doy, me pierdo y, tal vez gozosamente, me encuentro.
Escoger mi vida es difícil. Primero hay que acoger la vida, asumir la vida; segundo, identificar la autenticidad de «mi» vida. La necesidad de identificación racional y afectiva exige diálogo, confrontación, comunicación y soledad. Escoger mi vida exige decir Sí y NO. Decidirse a habitar la propia vida es escoger el camino de ser feliz sabiendo que por la vida pasa el dolor y el gozo, y que no puedo huir de mi propia vida cuando aparece el fantasma del dolor, ni puedo alienarme en
el supuesto gozo. No es fácil saber gozar ni saber sufrir viviendo en coherencia y en fidelidad a uno mismo y a las causas a las que he entregado mi vida. Escoger mi vida es un imperativo de la persona madura, pero sabiendo que es relativo a tiempos, crisis, momentos; es importante saber desdramatizar. Elegir sin grandilocuencias que desfigurarían la verdadera talla de mi vida, importante pero no absoluta.
Escoger es el prólogo de una existencia auténtica; pero por elegir no me voy a convertir en el ombligo del mundo. La obsesión autorrealizadora muchas veces me lleva a erigir un monumento a mi propio yo, y entonces, más que escoger mi vida, estoy escogiéndome a mí, aun a riesgo de no vivir ni vivirme.
El perfeccionanismo es una incapacidad de elegir. Es verdad que en la cultura actual tenemos tan inmensa pluralidad de modelos que dificultan una coherente elección.
Pero, al mismo tiempo que la dificultan, la posibilitan como libre. Es decir, la pluralidad de modelos hace difícil el acto de escoger, pero me garantiza que la elección será exactamente, o lo más aproximadamente posible, lo que yo quiero para mí.
Es más fácil comprar en la tienda del pequeño pueblo que en el gran almacén de la ciudad; y, sin embargo, aunque sea más fácil elegir, no por eso es más fácil acertar. Escoger mi vida es escoger las conductas, la acción que más autenticidad acarree en el diálogo con la realidad, en un diálogo que me dará información sobre mis capacidades, motivaciones, valores. Escoger la acción a sabiendas de que soy más grande que mi acción, que mi vida no cabe en mis hechos aunque se exprese a través de ellos.
El arte de escoger la vida La vida es proyecto, tarea, llamada y don. Escoger «mi» vida supone elegir a qué o a quién quiero dar mi vida. Implica, primero, que mi vida es mía y, segundo, que puedo darla, perderla, sólo si es mía; y al darla me doy, me pierdo y, tal vez gozosamente, me encuentro.
Escoger mi vida es difícil. Primero hay que acoger la vida, asumir la vida; segundo, identificar la autenticidad de «mi» vida. La necesidad de identificación racional y afectiva exige diálogo, confrontación, comunicación y soledad. Escoger mi vida exige decir Sí y NO. Decidirse a habitar la propia vida es escoger el camino de ser feliz sabiendo que por la vida pasa el dolor y el gozo, y que no puedo huir de mi propia vida cuando aparece el fantasma del dolor, ni puedo alienarme en
el supuesto gozo. No es fácil saber gozar ni saber sufrir viviendo en coherencia y en fidelidad a uno mismo y a las causas a las que he entregado mi vida. Escoger mi vida es un imperativo de la persona madura, pero sabiendo que es relativo a tiempos, crisis, momentos; es importante saber desdramatizar. Elegir sin grandilocuencias que desfigurarían la verdadera talla de mi vida, importante pero no absoluta.
Escoger es el prólogo de una existencia auténtica; pero por elegir no me voy a convertir en el ombligo del mundo. La obsesión autorrealizadora muchas veces me lleva a erigir un monumento a mi propio yo, y entonces, más que escoger mi vida, estoy escogiéndome a mí, aun a riesgo de no vivir ni vivirme.
El perfeccionanismo es una incapacidad de elegir. Es verdad que en la cultura actual tenemos tan inmensa pluralidad de modelos que dificultan una coherente elección.
Pero, al mismo tiempo que la dificultan, la posibilitan como libre. Es decir, la pluralidad de modelos hace difícil el acto de escoger, pero me garantiza que la elección será exactamente, o lo más aproximadamente posible, lo que yo quiero para mí.
Es más fácil comprar en la tienda del pequeño pueblo que en el gran almacén de la ciudad; y, sin embargo, aunque sea más fácil elegir, no por eso es más fácil acertar. Escoger mi vida es escoger las conductas, la acción que más autenticidad acarree en el diálogo con la realidad, en un diálogo que me dará información sobre mis capacidades, motivaciones, valores. Escoger la acción a sabiendas de que soy más grande que mi acción, que mi vida no cabe en mis hechos aunque se exprese a través de ellos.
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Educar
No
educas cuando impones tus convicciones, sino cuando suscitas convicciones
personales.
No educas cuando impones conductas, sino cuando propones valores que motivan.
No educas cuando impones caminos, sino cuando enseñas a caminar.
No educas cuando impones el sometimiento, sino cuando despiertas el coraje de ser libres.
No educas cuando impones tus ideas, sino cuando fomentas la capacidad de pensar por cuenta propia.
No educas cuando impones el terror que aísla, sino cuando liberas el amor que acerca y comunica.
No educas cuando impones tu autoridad, sino cuando cultivas la autonomía del otro.
No educas cuando impones la uniformidad que adocena, sino cuando respetas la originalidad que diferencia.
No educas cuando impones la verdad, sino cuando enseñas a buscarla honestamente.
No educas cuando impones un castigo, sino cuando ayudas a aceptar una sanción.
No educas cuando impones disciplina, sino cuando formas personas responsables.
No educas cuando impones autoritariamente el respeto, sino cuando lo ganas con tu autoridad de persona respetable.
No educas cuando impones el miedo que paraliza, sino cuando logras la admiración que estimula.
No educas cuando impones información a la memoria, sino cuando muestras el sentido de la vida.
No educas cuando impones a Dios, sino cuando lo haces presente con tu vida.
EDUCAR ES DESPERTAR PERSONAS
Rene J. Trossero.
No educas cuando impones conductas, sino cuando propones valores que motivan.
No educas cuando impones caminos, sino cuando enseñas a caminar.
No educas cuando impones el sometimiento, sino cuando despiertas el coraje de ser libres.
No educas cuando impones tus ideas, sino cuando fomentas la capacidad de pensar por cuenta propia.
No educas cuando impones el terror que aísla, sino cuando liberas el amor que acerca y comunica.
No educas cuando impones tu autoridad, sino cuando cultivas la autonomía del otro.
No educas cuando impones la uniformidad que adocena, sino cuando respetas la originalidad que diferencia.
No educas cuando impones la verdad, sino cuando enseñas a buscarla honestamente.
No educas cuando impones un castigo, sino cuando ayudas a aceptar una sanción.
No educas cuando impones disciplina, sino cuando formas personas responsables.
No educas cuando impones autoritariamente el respeto, sino cuando lo ganas con tu autoridad de persona respetable.
No educas cuando impones el miedo que paraliza, sino cuando logras la admiración que estimula.
No educas cuando impones información a la memoria, sino cuando muestras el sentido de la vida.
No educas cuando impones a Dios, sino cuando lo haces presente con tu vida.
EDUCAR ES DESPERTAR PERSONAS
Rene J. Trossero.
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miércoles, 29 de agosto de 2012
Jornada - Ambulatorio y C. Terapeutica
El pasado 13 de Agosto iniciamos una serie de charlas en nuestro centro.
Agradecemos especialmente a Cesar Cabrera (Operador Socioterapeuta) y a Camilo Aldao quien expusiera sobre diagnostico de las adicciones.
Por su parte Cesar Cabrera diserto sobre el rol del operador en comunidad terapéutica. Esperamos continuar a la brevedad con estos encuentros de divulgación.
Agradecemos especialmente a Cesar Cabrera (Operador Socioterapeuta) y a Camilo Aldao quien expusiera sobre diagnostico de las adicciones.
Por su parte Cesar Cabrera diserto sobre el rol del operador en comunidad terapéutica. Esperamos continuar a la brevedad con estos encuentros de divulgación.
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Trabajo social
martes, 24 de julio de 2012
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